Cartas de los hijos

Me contó mi amiga Violeta que hace años en el aula de su hijo adolescente la profesora preparó una reunión de padres muy especial. Les explicó que había solicitado a sus hijos que les escribieran una carta sin identificarla, ella posteriormente las leería en la reunión con los padres para que cada cual identificara a su hijo mediante la lectura de cada misiva. Fue muy emotivo. Los padres no solo lograron reconocer a sus hijos en los mensajes sino que algunos descubrieron cuantas cosas se habían dejado de decir, otros comprobaron que la comunicación con ellos marchaba a toda vela y recibían agradecimientos por todo su empeño.

No debemos dejar que nuestros hijos pierdan el hilo que nos une.

Esta carta que encontré en internet puede hacernos reflexionar.

Carta de un hijo a su padre
No me des todo lo que te pida, a veces sólo pido para ver hasta cuánto puedo tomar.
No me grites, te respeto menos cuando lo haces, y me enseñas a gritar a mí también, y yo no quiero hacerlo.
No des siempre órdenes… Si en vez de órdenes, a veces, me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.
Cumple las promesas, buenas o malas… Si me prometes un premio dámelo, pero también si es castigo.
No me compares con nadie, especialmente con mis hermanos. Si tú me haces lucir mejor que los demás, alguien va a sufrir, y si me haces lucir peor que los demás seré yo quien sufra.
No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer, decídete y mantén esta decisión.
Déjame valerme por mí mismo, sí tu haces todo por mí, yo nunca podré aprender.
No digas mentiras delante de mí ni me pidas que las diga por ti, aunque sea para sacarte de un apuro, me harás sentir mal y perder la fe en lo que me dices.
Cuando yo haga algo malo, no me exijas que te diga por qué lo hice, a veces ni yo mismo lo sé.
Cuando estés equivocado en algo, admítelo. Crecerá la opinión que yo tengo de ti y me enseñarás a admitir mis equivocaciones también.
No me digas que haga una cosa que tú tu no haces, yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas, aunque no lo digas, pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.
Cuando te cuente un problema mío no me digas: no tengo tiempo para boberías o eso no tiene importancia. Trata de comprenderme y ayudarme.
Y quiéreme, y dímelo, a mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo.

3 Respuestas a Cartas de los hijos

  1. dowlsy dice:

    tengo 12 años de experiencia en psicoterapia dinámica y puedo decir que el texto es especialmente bueno, lo guardo en mi cofre de los tesoros, eso sí, ese comportamiento aunque parece el ideal es muy difícil de reproducir, pongamos un ejemplo, lo de reconocer los errores es algo muy muy complicado para muchas personas, es en general complicado reproducir ese comportamiento con un hipotético hijo, pero el texto aunque sólo sea teóricamente está muy bien

  2. Alina dice:

    Hola, Sara, está muy adecuada esa misiva, realmente hay padres autoritarísimos a quienes cuesta una enorme trabajo pedir perdón. Los adultos, muchos adultos, se llenan de orgullo y autosuficiencia, y olvidan lo más importante: la relación de amor y comprensión con los hijos. Cuando pensamos por qué no nos entienden, debemos mirarnos nosotros mismos. El adulto debe “bajar” al niño, y no al revés, es un consejo de mi abuela, que fue una gran pedagoga.
    Besos.

  3. yaya dice:

    en mi blog he publicado un enlace hacia tu pagina para recomendar este bello texto

    gracias

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.