Una situación que se repite en muchas parejas es la falta de diálogo. La dinámica de la vida moderna hace que la pareja esté fuera de la casa gran parte del día. Con bastante frecuencia, es la mujer quien también abarca el cuidado de los hijos y los trabajos hogareños. El retrato familiar que encontramos se limita a escasos momentos de contacto al llegar al hogar y mientras tanto va pasando el tiempo.
Las zonas de silencio entre las parejas, no siempre absolutas, pues se habla de los niños, la escuela, la falta de algún bien material; hacen que se vayan relegando, sin darse cuenta, los temas que les competen como vínculo afectivo y amoroso. El aburrimiento y la rutina los acorrala.
La falta de comunicación aún cuando se aparenta ser una pareja normal y sin problemas, va alejándolos un escalón cada día. No escucharse o sentir que no nos escuchan ante temas imprescindibles en toda pareja es una de las quejas más comunes de los cónyuges.
Conocer algunas causas que dificultan el diálogo nos hará estar mas preparados para evitarlas.
EL ORGULLO. No dar el primer paso.
EL INDIVIDUALISMO: es la tendencia a prescindir del otro.
EL AMOR PROPIO: es el miedo de que el otro no sepa interpretar y comprender.
LA FALTA DE HUMILDAD: no admitir las propias equivocaciones.
EL EGOISMO: la tendencia de buscar cada uno su propio bien y felicidad.
LA FALTA DE CONFIAZA: a causa de una educación excesivamente severa, insinceridad y timidez.
LA COBARDÍA: o miedo de saber a fondo o dar a saber cosas que, al salir a luz irremediablemente obligarán a hacer determinados esfuerzos de mejoramiento personal.
EL TEMPERAMENTO: mal genio, brusquedad, nervios, malhumor, pesimismo.
Escrito por saracp